miércoles, 8 de noviembre de 2017

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
I JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES
Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario
19 de noviembre de 2017
No amemos de palabra sino con obras

1. «Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras» (1 Jn 3,18). Estas palabras del apóstol Juan expresan un imperativo que ningún cristiano puede ignorar. La seriedad con la que el «discípulo amado» ha transmitido hasta nuestros días el mandamiento de Jesús se hace más intensa debido al contraste que percibe entre las palabras vacías presentes a menudo en nuestros labios y los hechos concretos con los que tenemos que enfrentarnos. El amor no admite excusas: el que quiere amar como Jesús amó, ha de hacer suyo su ejemplo; especialmente cuando se trata de amar a los pobres. Por otro lado, el modo de amar del Hijo de Dios lo conocemos bien, y Juan lo recuerda con claridad. Se basa en dos pilares: Dios nos amó primero (cf. 1 Jn 4,10.19); y nos amó dando todo, incluso su propia vida (cf. 1 Jn 3,16).
Un amor así no puede quedar sin respuesta. Aunque se dio de manera unilateral, es decir, sin pedir nada a cambio, sin embargo inflama de tal manera el corazón que cualquier persona se siente impulsada a corresponder, a pesar de sus limitaciones y pecados. Y esto es posible en la medida en que acogemos en nuestro corazón la gracia de Dios, su caridad misericordiosa, de tal manera que mueva nuestra voluntad e incluso nuestros afectos a amar a Dios mismo y al prójimo. Así, la misericordia que, por así decirlo, brota del corazón de la Trinidad puede llegar a mover nuestras vidas y generar compasión y obras de misericordia en favor de nuestros hermanos y hermanas que se encuentran necesitados.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Oración del P. Javier Leoz - Conmemoración de todos los fieles difuntos


NUNCA SERÁ TARDE, HERMANOS


Para, después de la vida,
salpicada de obstáculos  y de sobresaltos
aguardar el momento definitivo
donde, lo que no entendíamos, lo veremos
donde, lo que no alcanzábamos….
con nuestros ojos mismos lo contemplaremos.

NUNCA SERA TARDE, HERMANOS

Para los que fuiste padres,

recibir el abrazo del que es Padre
y premiará los desvelos por vuestros hijos
la mano de los que, anteponiendo el amor,
enseñasteis  y dejasteis lo mejor de vosotros mismos

NUNCA SERA TARDE, HERMANOS

Para los que, siendo jóvenes o niños,

la muerte os cortó sin previo aviso.
Para los que, teniendo la vida por delante,
el silencio y el absurdo
os apartó para siempre de nuestros ojos.

No será tarde porque, en el cielo,

seréis eternamente jóvenes
como joven fue y murió el mismo Jesucristo.

No será tarde porque, en el cielo,

siendo niños disfrutaréis de una Madre
que acoge, con amor de Madre,
a los que acuden pidiendo amor y regazo

NUNCA SERATARDE, HERMANOS

Amigos y consagrados, sacerdotes y religiosos,

enfermos y trabajadores, anónimos y olvidados…
Porque, Dios, lejos de olvidar…siempre recuerda
con nombre y apellidos,
las huellas que, al pasar por esta tierra,
todos vamos dejando en los mil caminos recorridos.

No será tarde para aquellos que, siendo heraldos,

predicaron lo que hoy celebramos:
la Vida sobre la muerte…Dios venciendo al maligno

Nunca será tarde, cuando llegue el momento,

de abrazarnos con abrazo eterno
de sonreir en una inmensa alegría eterna
de vivir en una VIDA que ya no cesará
de disfrutar en una ETERNA FIESTA en el cielo

Nunca, así lo creemos, será tarde

para, después de la muerte, descubrir el velo
que nos traslada al lugar donde todo es gozo eterno.

Amén.

LAS PARTES DEL CREDO